¡Comparte!

Por Milagros Durán (Centro Espacial Johnson- Houston.) Parecía una pluma de ganso flotando en el medio de aquella nave, a millones de kilómetros de nuestro planeta y a bordo del transbordador Discovery en 2008. Aquel niño hijo de unos agricultores de Michoacán había logrado aquel descabellado sueño de convertirse en un astronauta. José Hernández es uno de los pocos hispanos que ha logrado ir al espacio en una misión de la NASA. Pero la fama no se le ha subido a la cabeza, es una persona de hablar pausado y sencillo cual monje budista. Fueron muchas las experiencias que lo impactaron durante su misión, pero confiesa que “ver salir el sol en el horizonte, cuando comienza el amanecer, desde el espacio, fue un espectáculo realmente maravilloso”.

Creció en el seno una humilde familia de campesinos oriundos de La Piedad, Michoacán (México). Vivían 9 meses en California y 3 meses Michoacán para aprovechar la época de las cosechas. Un día viendo la televisión, observó la caminata de varios astronautas en la Luna, y ese día decidió que quería ser uno de esos hombres del espacio.

Cuando le contó a sus padres de sus planes cuando fuera un adulto, ellos lo respaldaron, pero le advirtieron que tenía que luchar muy duro para lograrlo.

“Yo tendría unos 9 años y recuerdo que ese día me fui a acostar muy contento porque sentí que mis padres me dieron licencia para soñar” comenta emocionado Hernández.

Su infancia transcurrió en lo que se conoce como el circuito California, que está formado por la ruta agrícola, donde se cultivan fresas, duraznos, tomates y todo tipo de hortalizas para abastecer al país.

“Yo recuerdo muy bien mi infancia, soy parte de una familia de inmigrantes que teníamos una rutina de viajar desde Michoacán a los Estados Unidos, pasábamos nueve meses en los Estados Unidos siguiendo las cosechas agrícolas por todo California”.

 -¿Cómo es que un niño de una familia campesina piensa un día en convertirse en astronauta?

-Eso fue después que vi el vuelo del Apollo 17, dos astronautas se bajaron y caminaron en la superficie de la Luna y era como la sexta vez que Estados Unidos iba a la Luna. Y todo el mundo paraba lo que estaban haciendo para ver eso. Teníamos una tv viejita y allí vimos las imágenes. Para mí era fascinante pensar que estando a un cuarto de millón de millas de distancia de la Luna, el humano podía llegar hasta allá. Y ese día dije ‘eso es lo que quiero hacer’.

PHOTOGRAPHER: BLAIR. Foto: Cortesia del entrevistado.

-¿Cuál fue la primera persona a quien le reveló su sueño?

-Yo le conté ese sueño a mis padres, porque yo sabía que mis amigos se iban a burlar de mi. Mi papá, en vez de decirme que era un sueño inalcanzable, me dio la receta para lograr ese sueño. Me dijo ‘si ya sabes lo que quieres ser luego das los pasos que necesitas para conseguirlo. No tienes que tenerle miedo al trabajo. Y yo le dije: ‘¿si trabajamos en el campo que más duro que eso?’. Y el prosiguió: ‘Tienes que ponerle corazón, y ser perseverante, no darte por vencido la primera vez que te digan que no. Y también tienes que tener una buena educación. Mezclas todo eso, y esa es la receta para el triunfo en la vida’.

Me consta que le gusta dar conferencias en las escuelas de Houston. ¿Cuál es el mensaje?

-Me gusta compartir esa receta que me dio mi padre con los niños cuando voy a las escuelas. Yo soy prueba de que todo se puede lograr en la vida si uno se lo propone. No hay excusas, yo vengo de una familia muy humilde y pude hacerlo. ¿Por qué otros no?

¿Cuándo comienza la carrera por entrar a la NASA?

– Yo me gradué de ingeniero eléctrico en la Universidad del Pacífico, California. Y luego hice un Post Grado en la Universidad de California en Santa Bárbara en 1987. Luego tenía que tener cinco años de experiencia en mi carrera antes de hacer la solicitud como astronauta. Entonces eso me lleva a 1992. Estuve yo 12 años aplicando y once veces me dijeron que ‘No’, porque no fue sino hasta, 2004, cuando finalmente me aceptaron, entonces el ingrediente de la perseverancia, que mi papá me enseñó me sirvió mucho, porque nunca me di por vencido.

José Hernández, luchó mucho para conseguir su meta: ser astronauta. Foto: Cortesía

¿Cómo fue el proceso de selección?

-Me seleccionaron en 2004 y tenemos que entrenar al menos por 2 años antes de ser elegibles para un vuelo. Eso nos lleva a 2006. Y en 2008 fue cuando me escogen para formar parte de la tripulación del Discovery. Para mí fue una experiencia maravillosa, nos pasamos 14 días en el espacio. Nos acoplamos con la Estación Espacial Internacional, hicimos caminatas en el espacio.

-¿Cómo fue esa experiencia de estar en el espacio?

-Fíjate que estando en el espacio me di cuenta de dos cosas. Lo primero fue; uno está aproximadamente a 400 km de altura en el espacio, dando vueltas al mundo a una velocidad de 17 mil 500 millas por hora. Eso significa que le dábamos una vuelta al mundo cada 90 minutos. Para quienes gustan de las matemáticas, en 14 días, son más de 217 vueltas al mundo. Recorrimos más de 5.7 millones de millas. Cuando le das la vuelta al mundo tantas veces tienes 45 minutos de noche y 45 minutos de días, porque es cada 90 minutos. Vi muchas noches y amaneceres. En una de esas vueltas, llega un momento cuando vez apenas salir el sol en el horizonte, es un espectáculo maravilloso. Y es un balance muy delicado, en ese momento me convertí en ambientalista.

La entrevista la hicimos en el Centro Espacial Johnson (NASA) en Houston.

-¿Y que fue lo segundo que aprendió?

– Recordé cuando estaba en cuarto grado, la maestra tenía el globo en la mesa, y se veían todos los países de colores. Pero desde el espacio se me hizo tan bonito, notar que no había fronteras entre los países. Qué bonito sería poder llevar a los políticos al espacio y que se dieran cuenta de eso. Y por supuesto cuando te quitas el cinturón la experiencia de flotar por la ausencia de gravedad también fue muy emocionante.

Nota de la Editora: Esta entrevista la hice el 18 de Septiembre de 2011 y fue publicada en el periódico “SemanaNews” de Houston. Quisimos publicarla de nuevo a propósito del relanzamiento de este portal, y debido a que su contenido está más vigente que nunca.