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Nueva Orleans es la ciudad más grande de Louisiana, también se le conoce como NOLA, (por siglas en inglés). Es una ciudad para disfrutarla recorriendo sus calles a pie. Eso sí, con unos zapatos cómodos para poder disfrutar de esta encantadora urbe que conserva mucho de su historia europea. Claro que también se puede recorrer en un carruaje tirado por una mula, un servicio que cuesta unos 30 dólares por persona.

Fuimos la última semana de 2012 para dar la bienvenida al 2013 en esta alegre ciudad. La temporada de Navidad, Año nuevo así como en el Carnaval, Mardi Grass o “martes de grasa”, son muy buenas épocas para visitarla, puesto que el ambiente festivo generalizado en calles y restaurantes acoge calidamente al visitante.

En Nueva Orleans consigues músicos, pequeñas exposiciones, artistas cantando o bailando, y en fin diversas manifestaciones culturales fluyen por doquier.

La ciudad tiene un encanto muy particular con sus músicos callejeros, su comida Cajún, de sabores fuertes y su arquitectura con la impronta de la época Victoriana.

Por supuesto como en toda ciudad turística, hay algunos lugares emblemáticos que no se pueden dejar de visitar, como el French Quarter o Cuadra Francesa, las Plantaciones y la Calle Bourbon y el Río Misisipi, para tener una buena idea sobre la cuna del trompetista Louis Armstrong.

Luego de Katrina

Recordemos que el huracán Katrina destruyó buena parte de las propiedades de Nueva Orleans en 2006, cuando un 80% quedó bajo las aguas. Hoy ya la mayor parte de los daños fueron reconstruidos pero todavía hay “heridas” que se pueden observar en la ciudad. Y aunque el turismo se vio afectado a raíz de Katrina, hoy ha recuperado el movimiento de siempre, atrayendo visitantes de todos los estados de la unión y de otros países.

Un crucero corto a bordo de uno de los “steamboat” o barcos de vapor es indispensable para recorrer el Río Misisipi, y observar la actividad portuaria. El paseo cuesta $25 dólares sin comida. Con un almuerzo y bebidas incluidas cuesta $50.

Una sonrisa y un pintor que la dibuja.

Café Du Mundo

El Café Du Mundo, fundado en 1862 es una de las principales atracciones. Está abierto 24 horas, de lunes a lunes. Y no importa si vas en la mañana o en la madrugada, normalmente hay que hacer larga cola para poder acceder a una mesa y degustar el café, que me supo a cualquier café Latte (con leche), el asunto es que mientras estas allí sentado, escuchas a los músicos deleitando la velada y puedes disfrutar de una bonita vista de toda esa festiva cuadra. Las donas me parecieron muy ricas. Solo venden café, chocolate y donas francesas.

La cuadra Francesa

El French Quarter es el barrio más tradicional fundado por los franceses. Francia le vendió el estado de Louisiana a Estados Unidos en 1803. Las casas tienen dos pisos con balcones de hierro forjado y le dan un encanto muy particular a esta urbe.

En mula: una de las maneras de recorrer la ciudad. Fotos: Milagros Durán

La Calle Bourbon

Con bares por doquier, New Orleans es para muchos un paraíso. Es el único estado donde te puedes tomar un trago en la calle sin infringir la ley. Así que la gente se pasea por las calles con su trago en la mano, y por supuesto todos van “bastante alegres”. Esta calle está llena de bares de punta a punta. Y es sin lugar a dudas, la calle del desenfreno, allí puedes ver cualquier cosa, sin que nadie se muestre sonrojado. La mayoría de los establecimientos están abiertos 24 horas. Aunque en la noche es cuando se puede ver “la fiesta” en pleno apogeo. Ningún turista deja de visitar la Calle Bourbon donde la fiesta suele terminar con los rayos del sol.

Durante mi recorrido por el pintoresco mercado de New Orleans.

La Oak Alley Plantation. Visitar una Plantación es casi obligatorio si visitas New Orleans para conocer un poco más de la historia de Estados Unidos. Yo me decidí por esta. El paseo es muy interesante y recorrer la hacienda es como viajar en el tiempo. Las plantaciones en los estados del Sur, forjaron su prosperidad utilizando la mano de obra esclava, para la producción de caña de azúcar, algodón y otros cultivos. Los enormes Robles que rodean la casa principal datan de hace 300 años. Esos hermosos y frondosos árboles son “historia viva” de este país. Todos los muebles, habitaciones y objetos de la época han sido conservados impecablemente. Alrededor de la casa incluso están los refugios donde vivían los esclavos. Al terminar el recorrido por este “pedazo de la historia del Sur” uno siente que el viaje se ha completado.