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Se cuentan por miles las personas que escapan de Venezuela diariamente, hacia Colombia, Brasil, Ecuador o Perú. La hecatombe venezolana ha recalentado todas las fronteras vecinas. Aunque otros países más lejanos como Chile y Argentina también están recibiendo contingentes importantes a diario.

Por Milagros Duran

Con la vida en una maleta o en una mochila, con niños a cuestas, con los zapatos gastados, con hambre, con sueño, con frío, los nuevos migrantes emprenden la travesía caminando miles de kilómetros desde Venezuela hasta Colombia para luego continuar hacia Perú y otros a Ecuador. Un viaje inimaginable en otro tiempo, un viaje increíble, desesperado. Una huida de un sistema que les quitó casi todo, para volver millonarios a unos pocos. Les queda un último resquicio, la esperanza de conseguir una tierra donde haya pan, techo y menos discursos idiotas. Los rostros de estos peregrinos venezolanos lo dicen todo. El sufrimiento es inocultable. No es Siria, no es un país en guerra, es Venezuela. Un país petrolero que cometió el grave error de llevar a un grupo de forajidos comunistas al poder, liderados por Hugo Chávez, un teniente coronel que intentó derribar el Palacio de Miraflores con tanques de guerra el 4 de febrero de 1992. El resultado ha sido la devastación total.
El de Venezuela es un capítulo oscuro y triste en la historia de América Latina sobre como un país rico en recursos naturales y en petróleo, llevó a la miseria absoluta a sus nacionales. Un país que llegó a ser modelo para la región por su democracia, por sus altos estándares de vida y por su desarrollo urbanístico en los setenta. El despilfarro iniciado por Hugo Chávez combinado con “la mayor orgía de corrupción de la historia” a decir del economista, Miguel Rodríguez lo ha dejado en la miseria absoluta.

Los rostros de estos peregrinos venezolanos lo dicen todo. El sufrimiento es inocultable. Foto: Angel Colmenares. Cortesía de Efecto Cocuyo.

Johan Pinto, 28 años. Soñaba con ser neonatólogo, en enero de este año inició su especialización en Pediatría. Este lunes murió, con desnutrición y una neumonía que no pudo curarse debido a la escasez de medicamentos. Las historias dolorosas son miles. Un hermano del presentador de tv, Daniel Sarcos, murió esta semana por no conseguir medicamentos. Según reportes de organizaciones especialistas en nutrición, como Fundación Bengoa, la desnutrición está causando estragos en los ciudadanos. El venezolano común ha perdido un promedio de 11 kilos. Llevar comida a la mesa se ha convertido en una aventura casi imposible. Basta con ver las fotos de amigos y familiares, para comprobar como la escasez de alimentos está acabando con la salud de la mayoría. La economía es un completo desastre. Y los servicios públicos son una calamidad.
La Revolución se hizo millonaria y dejó al venezolano de a pie comiéndose un cable. Si bien los gobiernos de Perú y Ecuador han tomado medidas  migratorias que favorecen a los venezolanos, los brotes de xenofobia no se han hecho esperar.  Aun así los migrantes avanzan sin detenerse, no desean permanecer en un país donde están sentenciados a una muerte prematura, por la falta de medicinas y de alimentos. Venezuela ha tocado fondo. Mientras tanto el Gobernante obeso hace malabares con la moneda. Sigue jugando a ser economista, es un completo irresponsable, un tipo que no terminó el bachillerato. Su ignorancia y su incompetencia cobran vidas humanas a diario. Es el gerente de la miseria. Pero al igual que un psicópata, no se conmueve con la tragedia humanitaria que él y su antecesor ocasionaron. Aquel teniente coronel, que no quiero nombrar, que vino a desarmar la democracia para hacer millonarias a sus hijas. La Revolución resultó muy buena para ellas y para un puñado de militares. Para el resto de la población ha significado solo hambre y miseria. Creo que los que gobiernan el país en este tiempo nefasto merecen un lugar especial en el infierno. Ojalá y los vecinos sean generosos con los nuevos inmigrantes venezolanos, como lo fue Venezuela en otras épocas cuando recibimos a todos los inmigrantes que huían de guerras y dictaduras. El mundo es redondo y da muchas vueltas.

Los venezolanos pasan hambre y frío en busca de un lugar donde vivir en el Sur. (Foto ilustrativa del tema. Pixabay)

Editora de GenteToday. Periodista. Egresada de la UCV (Venezuela) en 1990. Inmigrante, trotamundos y cazadora de historias. Cada instante es un milagro. Cada uno con su historia… y los barcos al horizonte. @MilyChannel