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Este joven venezolano se ha convertido en uno de los personajes favoritos de las amas de casa, quienes siguen al pie de la letra sus recetas por el show matutino “Despierta América” de la cadena Univisión.

Su espíritu emprendedor lo llevó a abrir su propio restaurante de sushi y éste le abrió las puertas de la televisión.

Carisma y flexibilidad parecen ser su mejor carta de presentación y al mismo tiempo su propia receta para el éxito.

Por Milagros Durán

Jesús Alberto Díaz llegó a Miami cuando tenía 17 años con un sueño: jugar béisbol en las Ligas Mayores. Pero el destino lo ha llevado por otros caminos, no menos interesantes. En el año 2000 emigró desde su natal Caracas (Venezuela) junto a su hermano. La adaptación fue difícil, especialmente por el idioma. Cuenta que después de la escuela llegaba a casa con dolores de cabeza, puesto que las clases eran completamente en inglés. Pero con el tiempo fue aprendiendo el idioma y todo fue fluyendo mucho mejor para él.

Ahora tiene 35 años, su espíritu emprendedor lo llevó a abrir su propio restaurante de sushi “Ikura Sushi Lounge” en 2012, y fue así que lo comienzan a invitar a presentar recetas en “Despierta América”, el show matutino de la cadena Univisión. Hasta que se quedó con el segmento diario hace ya un año.

Mejor conocido como ‘Chef Yisus’, una figura que rápidamente se ha ido ganando el cariño del público, a juzgar por las muestras de afecto que recibe cuando va a cualquier lugar público y las mujeres quieren hacerse ‘selfies’ con él.

Este hombre que prepara platillos para otros hambrientos comensales, tiene ganas de comerse al mundo. Está casado con Juliana una bella colombiana que le robó el corazón. Tienen dos hijas, Anabela (2 años y medio) y Silvana (una bebé de 9 meses). Ésta es la entrevista que le hice.

-¿Qué fue lo más difícil en ese proceso de adaptación a Estados Unidos?

-Me acuerdo clarito que fue el idioma porque a pesar de que mi papá ha sido profesor de inglés, mis hermanos y yo nunca aceptamos las clases en la casa, y mi inglés era muy limitado. Yo hice 2 años de Preparatoria y salía con dolores de cabeza porque siempre estaba intentando traducir lo que me decían. A pesar de que mis amiguitos eran latinos, la mayoría me hablaban en español al principio. Pero las clases eran completamente en inglés y me costó mucho.

-¿En cuánto tiempo te sentiste cómodo con el inglés?

-Como a las 2 años creo yo. Entre el beisbol y la escuela, mucho inglés con los coachs. En esos 2 años ya me sentí más cómodo y empecé a soltar un poquito la lengua.

-Entiendo que tu pasión era el béisbol…

-Desde los 7 años mi papá me pone a jugar béisbol….desde ese momento nunca paré de jugar. Mis amigos y todo giraban en torno al béisbol y llegué hasta la universidad. Aunque no llegué a Profesional. Me dieron una beca de 2 años y seguí jugando por hobby.

-¿Cómo y cuándo surgió el amor por los fogones?

-El amor por los fogones se fue dando solo. Yo obviamente, el primer trabajo que conseguí fue en restaurantes y desde la Preparatoria, mi primer trabajo fue en un restaurant que era de los papás de una noviecita que yo tenía en esa época. Empecé como ‘dishwasher’ pero ellos me fueron enseñando de todo. Fui mesero, fui manager de la tienda, y en esos 5 años aprendí mucho de restaurantes. Y eso me permite conseguir trabajo en una empresa que era de distribución de alimentos y asesoría. Y a mi me tocaba asesorar a restaurantes, hoteles y escuelas de cocina. Y debía conversar con los chef siempre antes de que abrieran el negocio, con los dueños de los restaurantes, etc. Era una mezcla entre la parte operativa con la parte administrativa. Y en 2012 decido abrir un restaurante propio y aprender a hacer sushi.

-Cómo fue qué montaste tu propio restaurante “Ikura Sushi Lounge” en Coral Gables cuéntame de ese emprendimiento… ¿Y por qué comida japonesa?

-Bueno comida japonesa, porque disfrutaba mucho comerla. Y después se me hacía muy interesante ver como se preparaba el sushi y todas las posibilidades de decoración que te permite hacer. Es muy artístico, eso me llamó la atención. Ya después de tener el conocimiento me faltaba la inversión que es lo más importante. Eso se fue dando de a poco. Como yo tenía algún tiempo trabajando en empresas que ofrecían 401K. Tenía un fondo de ahorro y los saqué y también pedí un préstamo. Tenía 2 ventajas para abrir “Ikura”, tengo un hermano que es ‘handyman’ y él me ayudó mucho. Conseguí un lugar en Coral Gables y había que hacerle varios arreglos. Y tuve esa suerte, que él me ayudó a hacer los arreglos del local. Por esa parte, la inversión no fue tan grande y logré hacerla yo mismo.

-Tengo amigos que han tenido restaurantes, y me dicen, que es muy duro, porque cuando no estás allí presentes, los empleados bajan la guardia, y puede ser que la calidad de servicio se vea afectada. ¿Qué opinas?

-Sí, totalmente de acuerdo. Como todo negocio, “el ojo del amo engorda al caballo”. Pero en el restaurante eso se eleva al cuadrado. Hay que estar muy pendiente de todo, porque si los empleados botan mucha comida, se elevan los costos, son muchas cosas, y el servicio al cliente te puede arruinar, como te puede hacer exitoso. Pero no te puedes quemar tampoco.

-Quieres decir que llega un momento que tienes que delegar responsabilidades….

-Sí, tiene que haber un balance.

-Cómo ha impactado tu vida que te seleccionaran para ser Chef de Despierta América?

-Ufff! Eso me cambió completamente la vida. Porque esto es tanto o más absorbente que un restaurante. Yo tuve que buscar a alguien que me acompañara, que invirtiera conmigo y pudiéramos dividir el tiempo a dedicar al negocio. Y yo poder dedicar tiempo a “Despierta a América” que es lo que me tiene como enamorado.

-¿Cómo llevas esa parte que eres un personaje púbico y te reconocen en la calle…

-No, chévere. Las doñitas en el supermercado si me reconocen. Y me digo: ¡Wow! soy parte de tal programa, porque a mi se me olvida….pero cuando salgo a la calle y me piden una foto, ahí caigo en cuenta de nuevo…

-¿Qué platillo me recomendarías si voy a tu restaurante?

-Si te gusta el picante te recomendaría uno que se llama: ‘Jalapeño haika’. Tiene jalapeño, es gratinado y tiene queso parmesano, y salsa de anguila, para mi es uno de los más ricos.

-¿Qué ingredientes no pueden faltar en tu cocina?

-Que yo diga que tengo unos ingredientes….será la sal. Pero no me caso con ningún ingrediente. Me gusta estar probando cosas nuevas.

-Cómo te formaste como Chef?. Has trabajado en restaurantes, y empresas de alimentos? ¿Tienes estudios de cocina o eres un Chef empírico?

-En la parte de Sushi….fui aprendiendo con diferentes Chefs, había unos asiáticos, tailandeses, y eran chef muy reconocidos. Yo soy un Chef empírico, yo todo lo aprendí haciéndolo, yo no fui 5 años a ningún instituto culinario, pero sí aprendí de los trabajos que tuve y así fui formándome.

-Dime un sabor o una receta que te recuerda a Venezuela…

-La cachapa con queso que es una arepa de maíz más grandecita dulzona. Se hace como una ‘panqueca’ y lleva queso de mano, o queso guayanés y es una combinación muy loca.

-Te ves en el futuro como un entrevistador, ¿te estás preparando para eso?

-Sabes que, en el intermedio de trabajar en empresas de cocina, tenía muchos beneficios, la otra ventaja, era algo que se llama “tuition inversment”, y es que cuando tú tomabas clases, ellos te devolvían el dinero que gastabas. Y yo aproveché eso, y tomé una carrera técnica: “Periodismo para TV”, en la Universidad de Miami. Y terminé me dieron mi título y todo. Allí incluso había gente de la televisión tomando ese curso. Yo sí me imagino entrevistando, me gusta, yo he aprendido tanto de esta gente, este año viendo lo que hace Alan Tatcher y Raúl González, que son muy buenos, bien sea actuando, animando o entrevistando. Y yo cada vez que me ponen a hacer algo, lo hago con mucho gusto. Ojalá que siempre pueda seguir creciendo, en un programa como éste que te deja hacer de todo un poco.

-¿Cómo combinas esos dos trabajos tan absorbentes con tu vida personal?

-Antes de Ikura y de Despierta América tengo un trabajo muchísimo más importante, que es ser papá de dos niñas. Ellas tienen 2 años y medio(Anabella) y 9 meses(Silvana).

¿Cómo haces para compartir con ellas?

-Siempre trato de ir a almorzar a la casa es un tiempo que aprovecho de compartir con mi familia…. y como estoy cerca puedo hacerlo.

-La gastronomía venezolana tiene el lugar que merece a nivel internacional?

-En los últimos años creo que si. Nosotros nunca pensamos que nos pasara algo así: (se refiere a la diáspora venezolana). Para nosotros era suficiente conocer la comida de las diferentes regiones de Venezuela. Pero ahora con tanta inmigración, ahora estamos regados por todos lados y creo que se conoce mucho más la gastronomía venezolana. Ya en EUA se conoce la arepa, la cachapa, los tequeños. La comida venezolana gusta muchísimo afuera.

¿Cuál es tu desayuno ideal?

-El desayuno criollo de nosotros, unas arepitas con unos huevos pericos, con crema nata, aguacates, caraotas(frijoles negros) y con un cafecito.

¿Has sentido nostalgia por Venezuela? ¿Desde cuándo no visitas tu país?

-Mucha nostalgia. Y ya todo el mundo me dice que ni lo voy a reconocer cuando vaya. Yo dejé un país que ya no está y eso automáticamente te da nostalgia. Saber que no vas a ver más lo que dejaste, ni la gente, porque cada vez se esta yendo más gente. La esperanza no se pierde, pero cada vez, se pone más fea la cosa.

¿Y cuál es la ciudad más bella del mundo para ti?

-Yo estoy enamorado de Miami, porque tiene todo lo que yo buscaría de una ciudad, la playa cerquita. Esa parte entre el Dowtown y Brickel se ha puesto bellísimo con todas esas construcciones. Aquí solamente faltan las montañas…pero bueno! Nada es perfecto.

“Me gusta siempre probar cosas nuevas en la cocina”, dijo Yisus. Fotos Cortesía Univision.