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Por Nazzar Jalili

Desde hace algunos años, los reflectores en la escena turística cuando se refieren a las playas mexicanas, se han volcado hacia Cancún, la Riviera Maya, Los cabos (recientemente visitados por Floyd Mayweather), etc.

Sin embargo, hay un lugar que, desde hace décadas, permanece como un corazón palpitante en la costa del pacífico mexicano: Acapulco, Guerrero.

Sobra decir que las playas de Acapulco son el principal atractivo. Desde las playas con aguas tranquilas, en las que puedes remojarte tranquilamente, hasta aquellas con mar abierto en donde terminarás revolcado por una ola y con arena hasta las orejas, Acapulco tiene una opción para cada gusto.

Una de las consentidas, sin duda es playa Condesa en la zona dorada de la Costera Miguel Alemán, ahí encontrarán calidez, tanto en la arena como en la gente que los atiende. Por una cantidad módica (que varía depende de la temporada) les ponen una mesa, unas sillas y una sombrilla para sentarse frente al mar. Ahí pueden comer y beber a su antojo. Además, siempre habrá quien les ofrezca un paseo en bote o en el parachute, la banana, etc.

Pero independientemente de las playas, que basta con buscar en cualquier navegador para encontrar miles de fotos de ellas, me gustaría darles un par de opciones para que, si deciden vacacionar en Acapulco, puedan comer rico y ser atendidos con la característica amabilidad y hospitalidad mexicana.

Primero les recomendaré un lugar frente a la playa de Puerto Marqués. Este lugar se llama la Orquídea. La dueña, “Doña Julia”, a quien conozco hace 20 años es una mujer emprendedora, muy amable que maneja este lugar.

Aquí puedes quedarte adentro del restaurante, o te pueden montar una mesa en la playa, para que las olas del mar te acaricien los pies mientras pasas la tarde.

Aquí podrán comer cualquier cantidad de mariscos, pescado, antojitos y demás, mientras ven pasar las horas con el sonido del mar como fondo musical (claro, si un grupo musical no los visita en el inter). Si deciden visitarlos, en la playa encontrarán a Daniel, él les renta motos acuáticas para pasarla de lujo.

Ahora bien, considerando que no todo tiene que ser en la playa, me gustaría recomendarles un lugar más: La granja.

Este restaurante está ubicado a unos 15 minutos de la zona de Acapulco Diamante y es una verdadera joya. El lugar tiene una zona de restaurante muy amplia, hay una granja para que los niños puedan visitar, un gotcha y algunas otras amenidades.

La Granja está ubicado a unos 15 minutos de la zona de Acapulco Diamante. Foto: Nazzar Jalili

Lo cierto es que en ningún lugar del mundo me he comido un pescado tan rico como ahí. El platillo que les recomiendo se llama “filete costa chica”. Un filete relleno de pulpo, en salsa talla. Es un verdadero festín gourmet.

Hay una variedad enorme de cosas que hacer en Acapulco. Los hoteles van desde lo más modesto hasta el lujo más extremo. La vida nocturna del puerto es legendaria. Pueden ir de fiesta o simplemente disfrutar de una copa de vino a orillas de la playa.

Ciudad de clavadistas

La Quebrada Acapulco, es uno de los lugares más populares entre los aficionados a los clavados, un deporte de alto riesgo. Los clavadistas saltan desde el punto más alto de la colina, desde 35 metros. No cualquiera se atreve y hay que decirlo, que algunos han perdido la vida en el intento. Los turistas acuden a este risco para deleitarse con las piruetas de estos valientes jóvenes, que enfrentan sus miedos en cada aventura. Para algunos, el solo hecho de mirarlos saltar ya los hace experimentar escalofríos y vértigo.

Si deciden visitar Acapulco, por supuesto, no puedo dejar de mencionar que atiendan a las indicaciones de seguridad y procuren llevar la fiesta de manera pacífica. Tampoco intenten lanzarse en clavado, es algo que lleva muchos años de entrenamiento.

La Quebrada Acapulco, es uno de los lugares más populares entre los aficionados a los clavados. Foto: Pixabay

Escritor, fotógrafo y loco amateur. Egresado de la UNAM (México) Mexicano/libanés. Ex-cirquero, poeta, alma vieja, escalador, músico. A veces me siento como Ed Bloom, pero al final del camino… las historias ahí estarán. Instagram @nazzar7